Una vez aseados, perfumados y acicalados, nuestro unico objetivo en lo que restaba de dia era tomar una cerveza, pero cual fue nuestra sorpresa al toparnos con el rio Onyar a su paso por la ciudad. Como la noche caia, la temperatura no superaba los 28°, la humedad relativa del aire era del 30%, cruzamos el puente y nos adentramos por callejuelas estrechas y empinadas que nos hicieron aun mas desear esa cerveza....
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