Aunque no dejo de llover en casi todo el camino por suelo Hungaro, en algunos momentos con bastante intensidad, llegamos sanos y salvos a Budapest. Como toda gran ciudad que se precie de serlo, la entrada suele colapsarse a estas horas... Entre tanto coche, circulaba este Trabant, que nos acompano un buen rato durante el atasco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario